Sobre dualidades y extremos.

dualidadLa experiencia me ha enseñado que ningún extremo contribuye de forma directa a nuestro equilibrio o paz interna. Dentro de todos nosotros, existe “polaridad”, es decir, todos somos flexibles y rígidos, vagos y activos, etc. al mismo tiempo. Todas las posibilidades están a nuestro alcance y somos nosotros mismos quienes elegimos un camino u otro, o incluso ambos a la vez, pero a veces, solemos tender mucho más hacia un lado de la balanza que hacia el otro. Resultado de esto son, por ejemplo, ciertas actitudes contradictorias como personas que sienten una gran ansia por la perfección y que son tremendamente autoexigentes y, en cambio, hacen cosas que les llevan directamente al otro extremo. Por regla general cuando uno tiende mucho hacia un extremo, es porque hay algún vacío manifestándose en el otro lado. Una persona autoexigente y perfeccionista, suele tener instalada una creencia de no merecimiento, de no valer lo suficiente y de alguna manera persigue subsanar esa creencia siendo lo más perfecta posible. Esto sólo puede conducir a la frustración y a la autodecepción, porque obviamente, la perfección como tal no existe y, desde mi punto de vista, es un concepto totalmente subjetivo y sujeto a percepciones.

¿Nunca habéis conocido a alguna persona extremadamente preocupada por su salud y que en cambio llevaba un estilo de vida nefasto para mantenerla?

Tal y como yo lo siento, las actitudes que mejor contribuyen a nuestra paz interna son aquellas que comprenden y aceptan que tenemos esa dualidad dentro de nosotros y que lo más saludable suele ser permanecer en un punto de equilibrio entre ambos polos. En algunas ocasiones tenderemos más hacia un lado que hacia el otro, pero quedarnos estancados en uno de los dos extremos no hará más que encasillarnos y encorsetarnos en roles autoimpuestos. Por otro lado, he aprendido que el hecho de darnos cuenta de que estamos instalados de esa forma en algún extremo de alguna balanza, puede convertirse en una gran herramienta para llegar a un más profundo autoconocimiento que nos llevará a indagar sobre lo que está ocurriendo en nosotros, es decir, si detectamos que estamos metidos de lleno en un rol extremista, podemos preguntarnos por qué estamos ahí; qué carencias o creencias limitantes nos están llevando hacia ese lugar y nos están impidiendo movernos de ahí y avanzar.

Un extremo puede señalarnos una carencia y convertirse en una preciosa perla de sabiduría; un escalón más para cambiar algo que no nos aporta equilibrio en nuestras vidas, si nosotros así lo entendemos y nos disponemos a encontrar ese tesoro.

Todo puede ser bueno o malo, abundante o escaso, positivo o negativo, según la percepción que tengamos de ello. Los absolutos no existen por sí solos en un mundo hecho en una maravillosa escala de grises del que nosotros formamos parte y que, afortunadamente, también habita en nosotros.

Raquel García García

Acerca de Raquel García

Raquel García García Terapeuta Transpersonal. Experta en Crecimiento Personal y Autoestima. Meditación, mindfulness, danza consciente. Tel. 639 318 014 Mail: raquel@garciagarcia.eu
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4 respuestas a Sobre dualidades y extremos.

  1. laura ramle dijo:

    UN BLOG ES UN ESPACIO MUY INTIMO…ME ENCANTÓ TU SITIO…ES COMOLLEGAR A CASA DE UNA AMIGA….GRACIAS ADEMAS ESTE ARTICULO ESTÁ ESTUPENDO….FELICIDADES Y GRACIAS

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